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martes, 4 de agosto de 2009

Campaña brutal

En la semana que acaba de terminar, donde aún no se han apagado los rescoldos de la rotura del diálogo social por parte de los representantes de la patronal, Don Mariano Rajoy nos ha dejado una nueva perla, una de esas con las que nos obsequia de vez en cuando. Y es que ha afirmado, sin pelos en la lengua, que “hay una campaña brutal con el PP”. Y realizó esas afirmaciones después de que se asociara su almuerzo con la patronal, unas horas antes de que se reunieran patronal, sindicatos y gobierno, con que se rompiera el diálogo por el pacto social y que es tan necesario en la época de crisis que todos estamos padeciendo, pero principalmente para los miles de trabajadores y trabajadoras que han perdido su empleo. Y es que es una broma hablar de brutalidad, sin considerar las peticiones de la CEOE al gobierno de Zapatero en las que se cuestionaba la misma pervivencia del sistema de bienestar al pedir una rebaja de cinco punto en las cotizaciones de la Seguridad Social o la implantación del despido libre sin que trabajadores puedan acudir a los tribunales para defenderse. La misma Doña Esperanza Aguirre, “cojonuda” según manifestó el presidente de la patronal sin darse cuenta de que tenía el micrófono abierto, acusó a Zapatero unas horas después de “sindicalista, retrógrado y piquetero”. Y es que parecen haberse aliados en eliminar de un plumazo nuestro sistema de protección universal. Lo cierto es que ya sabemos cuáles son esas “medidas de verdad” ante la crisis que tanto se están exigiendo desde el Partido Popular. Y representan una clara muestra de la filosofía que tienen de cómo debe ser nuestra sociedad. Algunas de las medidas (abaratamiento del despido, congelación salarial y reducción de cotizaciones a la Seguridad Social) son las mismas que proponían cuando muchos empresarios ganaban el dinero a espuertas.

Rajoy se ha aliado con la CEOE y ha criticado a Zapatero en una clara muestra de las decisiones que tomaría en caso de llegar al gobierno. ¿Quiere acaso decir que de llegar al gobierno concederá las peticiones de la CEOE y desmantelará la Seguridad Social al dejarla sin ingresos que garanticen las pensiones? Lo cierto es que eso parece indicar por sus declaraciones un día y al otro también. “A mí no me gusta”, dijo. Y es que por no gustarle, tampoco le gusta el papel de los sindicatos y tan necesarios en un estado de derecho.

Es una pena que desde la organización patronal se hayan confundido los papeles. En un estado de derecho hay una serie de instituciones que siempre deben mantenerse como independientes del gobierno y de los partidos políticos. Los sindicatos, la justicia, Defensor del Pueblo… también la CEOE, o la misma corona se encuentran entre ellas. Y es que el Presidente de la patronal, Sr. Ferrán, al que nadie le va a negar su derecho a su propia ideología, ha preferido defender sus ideas políticas antes que los propios intereses de los empresarios. La ideología en el Presidente de la CEOE debería guardarla para el momento de echar en la urna su papeleta de voto. La CEOE debería llevarse bien con cualquier gobierno fuera del signo que fuere. Pero aquí ha preferido defender al PP ante que a sus propios empresarios representados.

Otros portavoces del PP también han salido rápidamente para atacar al gobierno de Zapatero. Y así Dª Mª Dolores de Cospedal ha dicho que “el gobierno socialista no quiere reformas, que por fin Zapatero ha quedado desenmascarado”. Y es que el cinismo cabalga a sus anchas por este país cuando todos estamos viendo como España entera tiene levantada sus plazas públicas en uno de los mayores esfuerzos inversores de obra pública jamás realizado. La misma CEOE dice que la patronal pide lo mismo las organizaciones internacionales y el grupo de los 100. Pero lo cierto es que todos los organismos internacionales han pedido aumentar la protección y la inversión pública. Y es que cualquiera puede ver que rebajar las cotizaciones en los límites pedidos por la CEOE o considerar el despido libre no es bajo ningún concepto mejorar la protección.

martes, 28 de julio de 2009

Eliminar la tutela judicial en los despidos

Nuestra lengua es muy rica en términos, podemos utilizar diferentes modos para referirnos a una misma cosa. También se puede quitar intensidad a las tragedias con las palabras adecuadas o, al contario, convertir en tragedia lo simple. Del mismo modo se pueden enviar mensajes escondidos o camuflados entre un numeroso grupo de palabras. El titulo de esta columna es un ejemplo de la riqueza de uso de nuestra lengua. Y suena hasta bien, y es que hasta invita a dar la razón a quien lo dice, al quedar el receptor del mensaje un poco anodadado ante los términos utilizados. Lo cierto es que “eliminar las tutela judicial en los despidos” ha sido una de las peticiones de la patronal empresarial, representada por la CEOE, en las negociaciones habidas entre sindicatos, gobierno y patronal, que dicho sea de paso han actuado más como viejo patrón de principios del siglo XX que como auténticos empresarios. Pero como diría un castellano viejo, “al pan, pan y al vino, vino”, es decir, las cosas por su nombre. Y en esa estamos.

Lo cierto es que por primera vez en lo que llevamos de democracia se ha roto el diálogo social. Y lo ha hecho la CEOE, pues los sindicatos han actuado “exigentes pero responsables”. Y se ha producido esta ruptura cuando más se necesitaba de la concertación social ante la grave crisis económica que azota al mundo. Parecía que antes del día dos de julio todo iba por buen camino y que se podría llegar a un acuerdo. Pero desgraciadamente ese fatídico día el Presidente del PP, Sr. Rajoy, tuvo un almuerzo con la cúpula de la organización patronal que es como merece llamarse a partir de ahora. No sabemos lo que hablaron entre copas y aperitivos, pero lo cierto es que desde ese momento se produjo la radicalización de los representantes de la patronal y vinieron las peticiones imposibles para con nuestro estado de bienestar. Y es que pedir la rebaja en las cotizaciones de la seguridad social para los empresarios en algo más de cinco puntos, es poner en peligro el futuro de este sistema de Seguridad Social que nos hemos dado entre todos y que tanto nos ha costado construir. Hemos dicho más de una vez que los trabajadores no han producido la crisis económica que padecemos y que por lo tanto no deben ser quiénes paguen sus consecuencias. Pedir también que los días de baja de un trabajador a partir del cuarto día lo pague íntegramente el gobierno, o que éste asuma el pago completo de la seguridad social de trabajadores sometidos a un E.R.E. (expediente de regulación de empresa), es decir no al diálogo social. Y es que todas estas peticiones de la patronal vienen a comprometer el déficit público y el equilibrio del sistema de la Seguridad Social. Es más que evidente que desde la CEOE se ha buscado principalmente que no se llegara a acuerdo alguno porque no ha habido voluntad para ello. Pero lo que ya ha rizado el rizo ha sido la petición patronal de “eliminar la tutela judicial en los despidos”, que dicho de otra manera desde la CEOE se pretendía desregular el marco laboral para que un trabajador despedido no pudiera acudir a los tribunales. O lo que es lo mismo, “el despido libre”. Esto es decir no a la concertación que es lo que al fin y al cabo se pretendía. Los trabajadores, han dejado claro los sindicatos, no pueden salir de la crisis con recortes en derechos sociales.

Todos los analistas coinciden en que el irresponsable no al diálogo social por parte de la patronal ha tenido un origen y finalidad política por encima de todo, quizás favorecer los intereses del Partido Popular de que cuanto peor esté la situación, más probabilidades tendrían ellos de provocar una grave crisis política que terminase con el acceso del PP al gobierno de la nación. Pero sabemos que no todos los empresarios han estado de acuerdo con la actuación de la cúpula de la CEOE. Y es que, como ya ha dicho alguno, por pedir tan sólo les ha quedado, como en la edad media, volver al derecho de pernada.