Blog de Rafael Tous sobre información y opinión sobre todo lo que acontece en Lebrija y en España.
martes, 12 de octubre de 2010
Premio Nobel de Medicina y otras noticias
Y suma y sigue. En esta semana le ha vuelto a crecer al PP la lista de imputados por corrupción. Y esta vez le ha tocado al Ayuntamiento de Murcia con cinco detenidos en relación a operaciones urbanísticas, entre ellos al Concejal de Urbanismo, al propio Director de la Gerencia de Urbanismo, técnicos y algún empresario, todos muy cercanos al propio Alcalde. Pero en el PP siguen sin inmutarse y no cesan a nadie, con ello no hacen otra cosa que parecer amparar la corrupción. Además también esta vez le ha vuelto a tocar al Gobierno de Valencia que dirige Camps que ha sido acusado de de desviar fondos destinados a Nicaragua y que se han gastado en la compra de pisos y de garajes en la ciudad. Dinero que iba destinado para la ayuda al desarrollo con el fin de perforar dos pozos en una pequeña población a fin de dotarla de agua potable y también para ayudarles a diversificar cultivos y en la comercialización, se han quedado en el camino. Y la verdad que si no quieren ayudar al desarrollo de países muy pobres, que lo digan claramente. Pero que no se utilice como tapadera de otras prácticas ocultas.
Pero la bomba de la semana a mi modo de ver ha estado en las declaraciones del portavoz por el PP en el Ayuntamiento de Leganés en Madrid. “Habría que desposeer a los padres comunistas de sus hijos”, dijo de forma muy clara. Lo cierto es que ya lo hicieron en los años 40 con miles de niños y niñas de republicanos que han crecido en familias ajenas, muchos ellos de ellos robados tras el mismo parto. Otros los internaban en conventos porque para esa España Nacional Católica sus padres eran un mal ejemplo. Prácticas fascistas que se llevaron a cabo bajo los auspicios de las teorías del psiquiatra Vallejo_Nájera. Y es que no sé de dónde sacan en el PP a muchos de sus militantes, por sumar les da igual los que vengan. Horrorosas declaraciones fascistas deberían dar con la expulsión inmediata de tamaño monstruo. Y si no dicen nada es que deben sentirse muy a gusto con compañeros de filas así. De momento el Sr. Bellido en Lebrija, siempre muy preocupado con la imagen que pueda dar, no ha dicho “esta boca es mía”. Lo dicho, triste y preocupante semana.
domingo, 15 de marzo de 2009
Mi madre murió de alzheimer

Era mi madre. Mi madre murió de Alzheimer.
¿Sabes en qué consiste esta enfermedad?
Es una degradación lenta, muy lenta, lentísima y progresiva de una persona que lo fue todo para mí, hasta que se convierte en un objeto doliente, un cascarón vacio, que se hace sus necesidades encima, juega con el excremento que acaba de expulsar y no sabe quien es su hijo, su marido, ni siquiera como se llama.
La ciencia, que avanza una barbaridad, descubrió que, en enfermedades de este tipo, el tratamiento con células madre podía aportar mucho. Pero los investigadores, aquí y allá se toparon con la IGLESIA, la cual logró paralizar las investigaciones. 8 años ha durado esta prohibición en EE UU; hasta la semana pasada.
¡ Comprendes por qué, cuando veo a los purpurados del tipo Rouco Varela, veo en realidad lo que son : unos seres insensibles desconectados de la humanidad y sus problemas, faltos de la más mínima caridad cristiana. Ojalá se retuerzan en el infierno en el que ellos dicen creer.
Menos mal que algunos médicos, investigadores, y políticos pasan de los consejos de esta ralea y me sorprende agradablemente que noticias como ésta, aparecida el viernes 13 marzo, en "El Mundo" ¡ Sí, en el Mundo, de Pedro J. Ramirez!
http://www.elmundo.es/elmundosalud/2009/03/13/biociencia/1236932790.html
También a principios del siglo pasado estaba muy mal visto por la iglesia vacunar a un niño contra la viruela que hacía estragos entre la población; decián que era ¡oponerse a los designios de Dios!. ¡¡¡La chingona que los parió!!! ¡¡¡Cuántas desgracias ocasionaron, ocasionan y siguen ocasionando estos personajes inhumanos!!! Igualmente actúan hoy promoviendo que no se usen condones en el mundo, preservativos que la ciencia médica consideran importantes para parar el SIDA que tanto estrago causa en África y en el resto del mundo.
CARPE DIEM y deja vivir.
José Luis
viernes, 13 de marzo de 2009
miércoles, 22 de octubre de 2008
El derecho a tener un hijo sano
En estos días hemos asistido a un importante hito de la medicina de la que nos tenemos que sentir orgullosos por haber ocurrido en Sevilla. Y es que una familia, con un hijo portador de una anemia congénita que le obligaba a recibir una transfusión cada quince días y cuya esperanza de vida no llegaba a los 30 años, ha conseguido, a través de la reproducción asistida, tener un hijo sano que además va permitir curar a su hermano. Y es que para esta familia este hijo es además “más que deseado”. Antes no se hubiera atrevido a tener otro hijo por el riesgo de padecer una enfermedad porque “no es vida ni para él ni para nosotros”, como ha afirmado su madre.
Pero la Conferencia Episcopal, en la que algunos de sus obispos carecen de la más mínima “caridad cristiana”, condenan este avance porque para ellos suponen eliminar embriones enfermos. Y es que una vez más la jerarquía eclesiástica da la espalda a los ciudadanos, olvidando las muchas situaciones de injusticias que se dan en el mundo, dejando de condenar por ejemplo la misma pena de muerte. Estos sectores de la iglesia echan de menos los años en que se gobernaba el país a golpe de catecismo. O quizás echen de menos los terribles años de la Inquisición y que fueron causa del retraso de nuestro país respecto a Europa.
Pero la ciencia permite hoy tener hijos sanos y curar enfermedades. Esto ha sido un innegable avance que llena de esperanzas a muchas familias como las que padecen fibrosis quística, alzheimer, el mismo cáncer de mama que lleva consigo un gen portador de la enfermedad y que le da más probabilidades de tenerla, parkinson,… Sin embargo la jerarquía eclesiástica pretende condenar a estas familias y crear un problema ético. La Sociedad Internacional de Bioética se ha pronunciado claramente al respecto y ha dicho “que lo ético es no considerar este caso como un problema ético”. Lo cierto es que todos tenemos derecho a la no injerencia en la organización de la familia. Y son los padres quienes deben decidir cómo quieren sus hijos en base a sus circunstancias. Todas las familias tienen derecho a tener un hijo sano. Es muy duro tener que decirle a un hijo postrado en su cama, “que no podemos curarte porque está mal eliminar embriones enfermos, que lo dicen los obispos”. La Ley de Reproducción Asistida deja zanjada los problemas morales sobre la naturaleza del embrión, permitiendo a cada cual actuar según sus creencias, teniendo los creyentes libertad para acogerse o no, dejando de lado a unos absurdos y pintorescos señores que se consideran con el derecho a opinar como deben organizar sus vidas las personas, sean o no creyentes. Y es que a Dios lo que es de Dios, y al César lo que es del César.