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martes, 12 de octubre de 2010

Premio Nobel de Medicina y otras noticias

La semana que ha terminado ha resultado pródiga en noticias y declaraciones de todo tipo, algunas de ellas para despertar algo más que preocupación. Estos días se ha conocido al galardonado con el Premio Nobel de Medicina de este año. La academia sueca lo ha concedido al británico Robert Edward que actualmente cuenta con 85 años de edad. Edward es el padre de la reproducción asistida que ha hecho felices a millones de familias que por unas u otras causas no podían concebir un hijo. En 1978 nació Louise a la que la prensa de forma sensacionalista llamó “bebé probeta”. Edward sentó las bases de unas técnicas que hoy son corrientes, fecundación in vitro, y que han hecho posible que más de cuatro millones de personas estén hoy viviendo con el resto de los mortales. Pero lo que es un canto a la vida se ha convertido para el vaticano en motivo de alarma y de protesta. Como siempre se han vuelto a mostrar por detrás de la misma sociedad y la verdad es que no sé por qué razón pretenden negar la felicidad a las parejas que ansían tener descendencia. Lo cierto es que la jerarquía de la iglesia se muestra más preocupada por obtener el propio poder antes que por las miserias que existen hoy en el mundo y que hacen sufrir a millones de personas. Así, también en estos días, nos hemos enterado de como Camps, el presidente de la Comunidad Valenciana por el PP, ha retirado de los institutos la educación sexual dirigida a adolescentes y que tan necesaria resulta en el mundo en que vivimos. Camps lo ha hecho porque se lo ha pedido el propio arzobispado de Valencia. Y es que se están editando unos materiales nuevos elaborados por la propia iglesia, al parecer, gran entendida y conocedora del tema, y que es precisamente quien se va a encargar de impartir dicha educación sexual a los adolescentes. Y la verdad es que suena a risa si no fuera por la preocupación que debe generar la imposición de una moral determinada por parte de la iglesia. Moral que por otra parte se contradice con la poca importancia que le da al robo del dinero público que con un “padre nuestro” y “tres avemaría” queda arreglado hasta la próxima vez, y el gravísimo pecado mortal que supone los relacionados con el sexo y que condena a los infiernos. Y es que quiénes nos hemos educado en la España Nacional Católica “conocemos de primera mano” la influencia de la iglesia respecto al sexo en esos años y que además añoran volver a revivir.

Y suma y sigue. En esta semana le ha vuelto a crecer al PP la lista de imputados por corrupción. Y esta vez le ha tocado al Ayuntamiento de Murcia con cinco detenidos en relación a operaciones urbanísticas, entre ellos al Concejal de Urbanismo, al propio Director de la Gerencia de Urbanismo, técnicos y algún empresario, todos muy cercanos al propio Alcalde. Pero en el PP siguen sin inmutarse y no cesan a nadie, con ello no hacen otra cosa que parecer amparar la corrupción. Además también esta vez le ha vuelto a tocar al Gobierno de Valencia que dirige Camps que ha sido acusado de de desviar fondos destinados a Nicaragua y que se han gastado en la compra de pisos y de garajes en la ciudad. Dinero que iba destinado para la ayuda al desarrollo con el fin de perforar dos pozos en una pequeña población a fin de dotarla de agua potable y también para ayudarles a diversificar cultivos y en la comercialización, se han quedado en el camino. Y la verdad que si no quieren ayudar al desarrollo de países muy pobres, que lo digan claramente. Pero que no se utilice como tapadera de otras prácticas ocultas.

Pero la bomba de la semana a mi modo de ver ha estado en las declaraciones del portavoz por el PP en el Ayuntamiento de Leganés en Madrid. “Habría que desposeer a los padres comunistas de sus hijos”, dijo de forma muy clara. Lo cierto es que ya lo hicieron en los años 40 con miles de niños y niñas de republicanos que han crecido en familias ajenas, muchos ellos de ellos robados tras el mismo parto. Otros los internaban en conventos porque para esa España Nacional Católica sus padres eran un mal ejemplo. Prácticas fascistas que se llevaron a cabo bajo los auspicios de las teorías del psiquiatra Vallejo_Nájera. Y es que no sé de dónde sacan en el PP a muchos de sus militantes, por sumar les da igual los que vengan. Horrorosas declaraciones fascistas deberían dar con la expulsión inmediata de tamaño monstruo. Y si no dicen nada es que deben sentirse muy a gusto con compañeros de filas así. De momento el Sr. Bellido en Lebrija, siempre muy preocupado con la imagen que pueda dar, no ha dicho “esta boca es mía”. Lo dicho, triste y preocupante semana.

domingo, 15 de marzo de 2009

Mi madre murió de alzheimer

Mi amigo José Luis me ha enviado la siguiente foto acompañada de texto. Le he pedido autorización para colocarlo en el blog y me lo ha concedido. Lo coloco tal cual me lo envió. no hacen faltas comentarios.






Era mi madre. Mi madre murió de Alzheimer.
¿Sabes en qué consiste esta enfermedad?
Es una degradación lenta, muy lenta, lentísima y progresiva de una persona que lo fue todo para mí, hasta que se convierte en un objeto doliente, un cascarón vacio, que se hace sus necesidades encima, juega con el excremento que acaba de expulsar y no sabe quien es su hijo, su marido, ni siquiera como se llama.
La ciencia, que avanza una barbaridad, descubrió que, en enfermedades de este tipo, el tratamiento con células madre podía aportar mucho. Pero los investigadores, aquí y allá se toparon con la IGLESIA, la cual logró paralizar las investigaciones. 8 años ha durado esta prohibición en EE UU; hasta la semana pasada.
¡ Comprendes por qué, cuando veo a los purpurados del tipo Rouco Varela, veo en realidad lo que son : unos seres insensibles desconectados de la humanidad y sus problemas, faltos de la más mínima caridad cristiana. Ojalá se retuerzan en el infierno en el que ellos dicen creer.

Menos mal que algunos médicos, investigadores, y políticos pasan de los consejos de esta ralea y me sorprende agradablemente que noticias como ésta, aparecida el viernes 13 marzo, en "El Mundo" ¡ Sí, en el Mundo, de Pedro J. Ramirez!


http://www.elmundo.es/elmundosalud/2009/03/13/biociencia/1236932790.html

También a principios del siglo pasado estaba muy mal visto por la iglesia vacunar a un niño contra la viruela que hacía estragos entre la población; decián que era ¡oponerse a los designios de Dios!. ¡¡¡La chingona que los parió!!! ¡¡¡Cuántas desgracias ocasionaron, ocasionan y siguen ocasionando estos personajes inhumanos!!! Igualmente actúan hoy promoviendo que no se usen condones en el mundo, preservativos que la ciencia médica consideran importantes para parar el SIDA que tanto estrago causa en África y en el resto del mundo.

CARPE DIEM y deja vivir.

José Luis

viernes, 13 de marzo de 2009

Los sueños se pueden cumplir

Hoy me siento orgulloso de ser andaluz y vivir en Andalucía.


miércoles, 22 de octubre de 2008

El derecho a tener un hijo sano

Son muchas las familias que en su seno han contado o cuentan con hijos que padecen terribles enfermedades hereditarias, o adquiridas e lo largo de su vida, como pueda ser la leucemia. Enfermedades que no tenían cura y que condenaban a la familia al doble dolor de ver morir día a día a su hijo, y al dolor de no poder disfrutar de descendencia. Muchos enfermos centran hoy sus esperanzas en los avances de la ciencia médica. La medicina hoy nos permite tener hijos sanos, libres de enfermedades que antes constituían una maldición. Pero muchas veces no conocemos la existencia de la enfermedad hasta el nacimiento del hijo o de la hija. Hoy, gracias a la Ley de la Reproducción Asistida, aprobada en 2006 con el voto en contra del PP por, según dijeron, “carecer de demanda social”, permite seleccionar esos embriones sanos que dará un sujeto libre de la enfermedad. Al mismo tiempo, utilizando el cordón umbilical, permitirá curar a su hermano nacido enfermo. Leyes de este tipo están en España, Bélgica, Estados Unidos, Reino Unido… Italia no cuenta con ella por recomendación expresa del Vaticano.

En estos días hemos asistido a un importante hito de la medicina de la que nos tenemos que sentir orgullosos por haber ocurrido en Sevilla. Y es que una familia, con un hijo portador de una anemia congénita que le obligaba a recibir una transfusión cada quince días y cuya esperanza de vida no llegaba a los 30 años, ha conseguido, a través de la reproducción asistida, tener un hijo sano que además va permitir curar a su hermano. Y es que para esta familia este hijo es además “más que deseado”. Antes no se hubiera atrevido a tener otro hijo por el riesgo de padecer una enfermedad porque “no es vida ni para él ni para nosotros”, como ha afirmado su madre.

Pero la Conferencia Episcopal, en la que algunos de sus obispos carecen de la más mínima “caridad cristiana”, condenan este avance porque para ellos suponen eliminar embriones enfermos. Y es que una vez más la jerarquía eclesiástica da la espalda a los ciudadanos, olvidando las muchas situaciones de injusticias que se dan en el mundo, dejando de condenar por ejemplo la misma pena de muerte. Estos sectores de la iglesia echan de menos los años en que se gobernaba el país a golpe de catecismo. O quizás echen de menos los terribles años de la Inquisición y que fueron causa del retraso de nuestro país respecto a Europa.

Pero la ciencia permite hoy tener hijos sanos y curar enfermedades. Esto ha sido un innegable avance que llena de esperanzas a muchas familias como las que padecen fibrosis quística, alzheimer, el mismo cáncer de mama que lleva consigo un gen portador de la enfermedad y que le da más probabilidades de tenerla, parkinson,… Sin embargo la jerarquía eclesiástica pretende condenar a estas familias y crear un problema ético. La Sociedad Internacional de Bioética se ha pronunciado claramente al respecto y ha dicho “que lo ético es no considerar este caso como un problema ético”. Lo cierto es que todos tenemos derecho a la no injerencia en la organización de la familia. Y son los padres quienes deben decidir cómo quieren sus hijos en base a sus circunstancias. Todas las familias tienen derecho a tener un hijo sano. Es muy duro tener que decirle a un hijo postrado en su cama, “que no podemos curarte porque está mal eliminar embriones enfermos, que lo dicen los obispos”. La Ley de Reproducción Asistida deja zanjada los problemas morales sobre la naturaleza del embrión, permitiendo a cada cual actuar según sus creencias, teniendo los creyentes libertad para acogerse o no, dejando de lado a unos absurdos y pintorescos señores que se consideran con el derecho a opinar como deben organizar sus vidas las personas, sean o no creyentes. Y es que a Dios lo que es de Dios, y al César lo que es del César.