Hace sesenta y seis años, en 1948, se creó en
Ginebra la Organización Mundial de la Salud, organismo autónomo de las ONU y
que tiene por finalidad la de gestionar políticas de prevención, promoción e
intervención en salud a nivel mundial. Coincidiendo con esa importante fecha
ayer lunes se conmemoró el Día Mundial de la Salud. Y la peor manera de
celebrarlo es, desde luego, sentado en el sofá, porque nosotros también podemos
intervenir en mejorar nuestra salud y, por consiguiente, nuestra esperanza de
vida. Y en ello debemos estar todos pues la salud no es algo que se pueda
cambiar por riqueza. Sabido es que el ejercicio físico disminuye la posibilidad
de tener patologías cardíacas y puede aumentar en quince años nuestra esperanza
de vida. También una alimentación saludable, equilibrada, con la ingesta de
frutas y verduras mejora nuestra calidad de vida. Cuidar la alimentación de
bebés, evitando niños y niñas obesos promociona su salud en el futuro. La salud
debiera ser nuestra prioridad en el ejercicio diario de nuestra vida. Pero
también la salud colectiva y disponer un buen sistema de salud debe ser
objetivo de los gobiernos que no son otra cosa que nuestros representantes
encargados de gestionar nuestros intereses y no los de unos pocos con intereses
bastardos. Una salud universal, igual para todos, hombres y mujeres,
trabajadores y parados debiera ser la primera actividad a cuidar de los
gobiernos, y la primera prioridad junto a la educación a vigilar por parte de
la oposición. Una buena gestión de los servicios sanitarios mejorará nuestra
calidad asistencial. Una buena gestión económica de los sistemas de salud
permitirá ahorrar para multiplicar sus servicios. Pero el ahorro no se puede aplicar discriminando a
ciudadanos por su lugar de origen, sexo, orientación… Hoy, el gobierno del
Partido Popular pone en riesgo nuestro sistema de salud con la privatización de
la gestión sanitaria, privatización que con el llamado Modelo Alcira está
poniendo en riesgo la propia supervivencia de determinados países africanos.
Afortunadamente los ciudadanos madrileños, con la llamada Marea Blanca, han
logrado detener al gobierno de Aguirre antes, e Ignacio González ahora, la
puesta en manos privadas de hospitales públicos. Hoy más que nunca hay que
estar atentos para defender nuestra universalización de la sanidad,
precisamente porque está en peligro, porque hay manos de inversores dispuestos
a sacar provecho de nuestro sistema de salud para ganar dinero. Porque su
modelo no es la sanidad pública igual para todos, y ya en Madrid negocian incluso
con la propia sangre que donan voluntariamente los ciudadanos. Por todo eso,
hoy más que nunca ante los peligros que nos acechan, mi más absoluto rechazo al
copago sanitaria, rechazo a la disminución de la cartera de servicios
sanitarios como la vacunaciones, transfusiones... Y es hoy más que nunca la sanidad
debe ser un derecho universal que debe alcanzar por igual a hombres y mujeres
en todos los lugares del mundo. Por eso esta conmemoración más que festiva, es
puramente reivindicativa, de defensa de derechos ciudadanos, porque, como dice
el lema de la marea blanca, la salud no se vende sino que se defiende.
Blog de Rafael Tous sobre información y opinión sobre todo lo que acontece en Lebrija y en España.
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martes, 8 de abril de 2014
martes, 4 de febrero de 2014
Pues se ha podido
La semana que termina comenzó con una gran alegría para los españoles y para los madrileños en particular, un paréntesis en lo que viene ocurriendo a diario desde que Rajoy ostenta la presidencia del gobierno. Al final los tribunales han tenido que defender a los administrados, los ciudadanos de a pié, de la propia administración, el gobierno. Y es que se ha paralizado la privatización de la sanidad madrileña, en la que el PP había puesto tanto empeño ya que serviría de ejemplo para otras comunidades de España donde intentaban llevarla a cabo, y se ha llevado por delante al consejero de Sanidad Sr. Lasquetty que se ha visto obligado a dimitir o más bien ha sido cesado por los propios madrileños. Resulta paradójico e irrisorio que quién más ha atacado al estado de bienestar, conseguido a fuerza de años de empuje y esfuerzo con políticas progresistas, ahora le premien con el galardón de defensor de los servicios públicos. Lo ocurrido en Madrid, cerca de dos años de movilizaciones de la llamada marea blanca, es la prueba fehaciente de que “sí se puede”, lo han conseguido la protesta diaria de personal sanitario, injustamente maltratado y vilipendiado, los ciudadanos y la oposición, protesta llevada a cabo en todos los ámbitos, desde la calle a los propios tribunales. Qué duda cabe que lo ocurrido, que ha llenado de celebraciones la puerta de hospitales y centros de salud, representa un duro golpe para el PP y sus políticas privatizadoras. Es por eso que esto no afecta únicamente a Madrid sino a todos los españoles que ya sabemos que “sí se puede” y cuál es el camino. Cree el presidente que con esta dimisión se acabará toda protesta. Pero los mismos ciudadanos han dejado claro que no hay que parar en la defensa de la sanidad pública pues los que han fracasado en la privatización no se van a dar por vencidos para expoliar la sanidad pública y buscarán otros caminos como el deterioro de los servicios a base de recortes que provoquen su mal funcionamiento, o bien con las derivaciones a clínicas privadas. Así que atentos.
La otra gran noticia de la semana ha sido el cese de Pedro J como director de El Mundo. Se dicen muchas cosas sobre este sorprendente cese del que lleva 25 años al frente del periódico. Si es cierto, como se rumorea en todos los ámbitos, que se ha producido por exigencias de Rajoy, es que se ha perdido la desvergüenza en este país. No es Pedro J periodista de mi devoción, ha presumido de cesar presidentes, se creó la teoría de la conspiración del 11M y antes de las elecciones pidió el voto para que el PP obtuviera la mayoría absoluta y de la que ahora sufrimos las consecuencias. Lo que ha ocurrido es lo mismo que él aplicó a otros gobiernos que no le siguieron el juego. Es muy grave que este cese se produzca por incomodar a los propios poderes del Estado, desde la Casa Real al propio gobierno, por sacar a la luz pública los casos de corrupción que hoy llenan las noticias de todos los medios. En mi opinión tiene la misma gravedad aplicar la censura en un país que presionar para el cese del director que ha publicado sobre el caso Bárcenas o el ático de super lujo en Marbella de Ignacio González. Quien exige el cese del director de un periódico o de un periodista es que no cree en la democracia. ¿Qué será lo próximo que se atreva a hacer el gobierno? Lo cierto es que en este país parece que las víctimas del caso Gürtell son el Juez Garzón y Pedro J, a los que quizás la diputada Andrea Fabra, al igual que gritó desde su escaño, a los parados que perdían su prestación por desempleo, les dedique también su ya famoso “que se jodan”.
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lunes, 27 de enero de 2014
domingo, 6 de octubre de 2013
Esto puede ocurrir en España
Magnífico documental de Michel Moore sobre las consecuencias de la privatización de la sanidad dejándola en mano de los seguros médicos. Esto pasa en Estados Unidos y puede ocurrir en España.
Una mujer da a luz en el patio de un hospital en México, el problema que la mujer no tenía recursos para pagarse el parto. Imagen escalofriante.
Una mujer da a luz en el patio de un hospital en México, el problema que la mujer no tenía recursos para pagarse el parto. Imagen escalofriante.

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martes, 1 de octubre de 2013
"Yo estaba sano y no me preocupé"
Todavía resuenan las palabras que pronunció Rajoy durante la campaña electoral que le permitieron llegar al gobierno. “No vamos a tocar la sanidad, la educación y las pensiones”, dijo en lo que ya se considera como un gran fraude o estafa electoral. Entonces deberían haber dado a conocer qué iban a hacer con los impuestos de los ciudadanos y así poder votar en consecuencia, pero no sólo no lo han dicho, si no que han hecho todo lo contrario. ¿Acaso hubiera ganado el PP de conocer lo que iba a hacer Rajoy desde el gobierno de la nación? Y ahora se produce una vuelta de tuerca más en los recortes realizados por el gobierno. Desde el próximo 1 de octubre se aplica un nuevo copago sanitario dirigido a parte del pago de las medicinas que se dispensan en hospitales a personas que tienen tratamientos contra el cáncer, leucemias, linfomas, hepatitis, artritis, osteoporosis, psoriasis, asma, VIH, diarreas,…, copago que se añade al ya aprobado en meses anteriores y que supuso la retirada de múltiples fármacos de la seguridad social. Nuevamente los más necesitados son los más vapuleados por el gobierno. Personas mayores de edad en su mayoría, los afectados con enfermedades que suelen llevar asociadas otras dolencias con sus respectivos fármacos, personas que ya están conociendo que se piensa hacer con sus pensiones, personas que en muchos casos contribuyen al sostenimiento de una familia dada la crisis actual. “Pero yo estaba sano y no me preocupé”, o “cuán lejos veía la enfermedad dada mi juventud”. Lo cierto es que poco a poco, día a día, viernes tras viernes después de la reunión del Consejo de Ministros, están dejando a la gente sin protección social, con recortes que afectan a la parte más débil de la sociedad como son nuestros enfermos y nuestros mayores. Unos recortes intolerables que no hacen otra cosa que aumentar la desigualdad. Esto no tiene otra más explicación que el desprecio del gobierno por el ser humano. Pero…, “yo estaba sano y no me preocupé”.
lunes, 14 de enero de 2013
Esta es la llamada "Eficiencia" en los hospitales privados
A la derecha mediática, y ahora en Madrid y antes en Valencia se les llena la boca diciendo que "los hospitales de gestión privada son más eficientes". Y lo repiten hasta la saciedad siguiendo los mandatos del ministro de la propagande de Hitler, Joseph Goebbels,en la que unos de sus fundamentos consiste en que una mentira repetida mil veces se convierte en realidad. Pero en este caso no han contado en que los pilares del estado de bienestar están tan arraigados entre los españoles que se les han rebelado contra los recortes y la privatización de servicios públicos y que llaman eufemísticamente como "externalización".
en este video explica muy bien y aclara en que consiste esa "eficiencia" que tanto pregonan.
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viernes, 14 de diciembre de 2012
miércoles, 28 de noviembre de 2012
Externalización
Los trabajadores de un centro de salud de la Comunidad de Madrid han colocado este cartel informativo. Pocos carteles dejan tan claro el mensaje sobre lo que significa "externalización" de los servicios y lo que supone para cada uno de los ciudadanos.
Pulsa sobre la imagen
lunes, 26 de noviembre de 2012
¿50 € la consulta al médico de cabecera?
Un director general del PP habla su modelo sanitario. Muy claro, sin desperdicio alguno. defiende a las claras el modelo privado y el pago directo al médico de cabecera.Habla de propiedad de los hospitales por la sociedad distinguiéndolo del estado, pero dejando a las claras que se refiere a la inversión privada. Habla con bata para dar la conferencia, como dando a entender que habla el médico, el profesional de la medicina cuando en la realidad habla en nombre de empresas privadas de salud y a las que nombra en su conferencia. incluso señala el modelo americano. En definitiva habla de negocio y lo confunde con "sanidad".
"La financiación directa del médico de cabecera redundaría en un modelo en un modelo sanitario más entrañable"
"El pago de 30, 40 ó 50 € generaría otra relación entre médico y paciente"
"No podemos seguir con médicos funcionarios"
"Los hospitales no tienen porque seguir siendo propiedad del estado"
lunes, 21 de mayo de 2012
Reliquia decadente
Este fin de semana he podido disfrutar en televisión de la magnífica película John Q, protagonizada por el también magnífico actor Denzel Washintong. En la misma se narran las vicisitudes por la que pasa una familia a cuyo le hijo se le detecta una grave enfermedad de la que sólo puede salir con un trasplante de corazón. En el hospital lo primero que le piden es el seguro médico y descubren que la empresa donde trabajaba se lo había cambiado por uno más barato pero que no disponía de cobertura total. Por lo que si quería salvar al hijo de doce años tenía abonar más de 250.000 dólares, adelantando un 30 % del total. El protagonista se ve obligado a vender todas sus pertenencias, y aún así se aleja mucho de la enorme suma de dinero que se le pide. En el hospital tan sólo le ofrecen, ya que no tiene dinero para pagar la operación, cuidados paliativos para una muerte no dolorosa. No cuento más, porque creo que debéis hacer lo posible para ver la película ya que puede ser un ejemplo sobre hacia qué tipo de sanidad nos conduce este gobierno.
Así es como funciona la sanidad en Estados Unidos donde muchos ciudadanos no cuentan con seguro médico, y los que lo tienen, no siempre con cobertura total ante cualquier situación que pudiera producirse. Es todo un reflejo de un mundo injusto en el que la salud sólo es posible para el que se la puede pagar. Y desgraciadamente este es el camino en el que nos está introduciendo el gobierno del PP con los recortes y la introducción del copago sanitario incluso para pensionistas. Desgraciadamente, es ley de vida que sean nuestros mayores los que más usan los servicios de nuestra sanidad pública, precisamente a los que se le va a hacer pagar por medicamentos, los años no perdonan a nadie y obligan a tomar diariamente pastillas de todos los colores. Puede incluso que algunos se vean abocados a decidir no tomar alguno de sus medicamentos, simplemente para poder comer. También van a tener que pagar las prótesis, carritos, muletas, férulas, tiritas para medir el nivel de azúcar en diabéticos, el transporte para ir a diálisis, tres veces por semana, a quimioterapia, rehabilitación…Así mismo hemos podido conocer que aquellos enfermos que no pueden comer y necesitan de alimentación parenteral, directamente al estómago a través de sondas, tendrán que abonar el 50% del valor de dichos productos. Y esto en muchísimos casos es algo más que imposible para muchísimas familias con pensiones muy ajustadas o en paro, pues su valor está por encima de los 500 € al mes.
Esta ha sido una mala semana para el país pues nuestro Sistema Nacional de Salud lo ha cambiado el gobierno del PP en el Congreso de los Diputados gracias a su mayoría absoluta. Nuestro sistema, cuya cobertura nacional a todos y cada uno de los españoles llegó con el gobierno socialista de Felipe González, se fundamentó en el derecho al mismo en razón de ciudadanía. Nadie quedaba excluido. El gobierno de Rajoy que sigue sin contar con nadie, ahora nos dice que sólo tienes derecho a la sanidad pública si eres asegurado. Desaparece con el PP un sistema que contaba con una cartera única y sin discriminaciones, con políticas de lucha frente a la desigualdad y con una clara orientación a la promoción de la salud, la prevención, la asistencia y a la rehabilitación. Para el gobierno de Rajoy el derecho lo da el ser asegurado y no el ser ciudadano, algo que a la larga permitirá acceder a mejores coberturas sanitarias a los que cuenten con medios, o lo que es lo mismo, una sanidad para pobres y otra para ricos, eliminando de un plumazo lo que de cohesión tenía nuestro sistema.
Dice el gobierno de Rajoy, con la señora Mato al frente del ministerio, que nuestro sistema es del todo insostenible, pero hay empresas privadas deseosas de hacerse con él. A algunas de ellas el PP les está entregando en bandeja nuestros hospitales en las comunidades donde gobiernan. Lo cierto es que el PP está pretendiendo contener el déficit público, generado por comunidades gobernadas por el PP como Madrid y Valencia cuyas cuentas se han demostrado una vez más falseadas según acabamos de ver este pasado fin de semana, con los recortes en sanidad y educación. Pero hay alternativas sin necesidad de aplicar copago sanitario ni recortes educativos, ni que tampoco nos cueste el empleo público, ello lo está demostrando la Junta de Andalucía con sus planes de viabilidad y que hoy son la envidia de ciudadanos de otras comunidades. Algunos portavoces del PP se han atrevido a llamar a la sanidad pública como “una reliquia decadente”.
Así es como funciona la sanidad en Estados Unidos donde muchos ciudadanos no cuentan con seguro médico, y los que lo tienen, no siempre con cobertura total ante cualquier situación que pudiera producirse. Es todo un reflejo de un mundo injusto en el que la salud sólo es posible para el que se la puede pagar. Y desgraciadamente este es el camino en el que nos está introduciendo el gobierno del PP con los recortes y la introducción del copago sanitario incluso para pensionistas. Desgraciadamente, es ley de vida que sean nuestros mayores los que más usan los servicios de nuestra sanidad pública, precisamente a los que se le va a hacer pagar por medicamentos, los años no perdonan a nadie y obligan a tomar diariamente pastillas de todos los colores. Puede incluso que algunos se vean abocados a decidir no tomar alguno de sus medicamentos, simplemente para poder comer. También van a tener que pagar las prótesis, carritos, muletas, férulas, tiritas para medir el nivel de azúcar en diabéticos, el transporte para ir a diálisis, tres veces por semana, a quimioterapia, rehabilitación…Así mismo hemos podido conocer que aquellos enfermos que no pueden comer y necesitan de alimentación parenteral, directamente al estómago a través de sondas, tendrán que abonar el 50% del valor de dichos productos. Y esto en muchísimos casos es algo más que imposible para muchísimas familias con pensiones muy ajustadas o en paro, pues su valor está por encima de los 500 € al mes.
Esta ha sido una mala semana para el país pues nuestro Sistema Nacional de Salud lo ha cambiado el gobierno del PP en el Congreso de los Diputados gracias a su mayoría absoluta. Nuestro sistema, cuya cobertura nacional a todos y cada uno de los españoles llegó con el gobierno socialista de Felipe González, se fundamentó en el derecho al mismo en razón de ciudadanía. Nadie quedaba excluido. El gobierno de Rajoy que sigue sin contar con nadie, ahora nos dice que sólo tienes derecho a la sanidad pública si eres asegurado. Desaparece con el PP un sistema que contaba con una cartera única y sin discriminaciones, con políticas de lucha frente a la desigualdad y con una clara orientación a la promoción de la salud, la prevención, la asistencia y a la rehabilitación. Para el gobierno de Rajoy el derecho lo da el ser asegurado y no el ser ciudadano, algo que a la larga permitirá acceder a mejores coberturas sanitarias a los que cuenten con medios, o lo que es lo mismo, una sanidad para pobres y otra para ricos, eliminando de un plumazo lo que de cohesión tenía nuestro sistema.
Dice el gobierno de Rajoy, con la señora Mato al frente del ministerio, que nuestro sistema es del todo insostenible, pero hay empresas privadas deseosas de hacerse con él. A algunas de ellas el PP les está entregando en bandeja nuestros hospitales en las comunidades donde gobiernan. Lo cierto es que el PP está pretendiendo contener el déficit público, generado por comunidades gobernadas por el PP como Madrid y Valencia cuyas cuentas se han demostrado una vez más falseadas según acabamos de ver este pasado fin de semana, con los recortes en sanidad y educación. Pero hay alternativas sin necesidad de aplicar copago sanitario ni recortes educativos, ni que tampoco nos cueste el empleo público, ello lo está demostrando la Junta de Andalucía con sus planes de viabilidad y que hoy son la envidia de ciudadanos de otras comunidades. Algunos portavoces del PP se han atrevido a llamar a la sanidad pública como “una reliquia decadente”.
sábado, 19 de mayo de 2012
lunes, 7 de mayo de 2012
domingo, 8 de abril de 2012
martes, 29 de noviembre de 2011
La linea roja
La sociedad española basa su cohesión en los derechos y seguridades básicas logradas a base de años esfuerzos y que protegen a todos los españoles y españolas. Es cierto que el mundo vive una crisis sin precedentes desde 1929, una crisis que obliga a todos a realizar esfuerzos, pero que sin duda alguna es una crisis que no han generado los trabajadores sino los especuladores en busca de un dinero fácil. Es por ello que el peso de la misma debe caer principalmente sobre aquellos que se han enriquecido a costa de llevarnos a la situación que vivimos hoy. Bajo ningún concepto la crisis nos debe suponer una pérdida de derechos y de esas seguridades básicas que conforman el estado de bienestar. Si el nuevo gobierno de Rajoy pretende recortar a las familias en todo lo referente a sanidad, educación, dependencia, pensiones, negociación colectiva, desempleo… estará con ello traspasando la línea roja que no se debe cruzar y que traerá consigo la pérdida de la paz social con un periodo turbulento de consecuencias imprevisibles. Los servicios públicos universales, la igualdad entre hombre y mujeres, nuestras libertades y derechos cívicos no son moneda de cambio para la solución de la crisis. El gobierno de Rajoy debe mirar hacia aquellos que la han provocado, a aquellos que han llevado su dinero a paraísos fiscales, a aquellos usan los billetes negros de 500 euros, debe hacer florecer la economía sumergida y poner coto a la corrupción dejando de poner trabas a los jueces para su investigación. Y si para ello hay que aumentar los fiscales anticorrupción, tendrá que hacerlo y no seguir el ejemplo de Aznar que comenzó su legislatura eliminando una figura fundamental contra el fraude, ni seguir el ejemplo de Cospedal en Castilla La Mancha que ha eliminado de un plumazo la figura del Defensor del Pueblo y que tan necesario es para garantizar los derechos ciudadanos ante la administración.
Estamos en una situación delicada en que comunidades gobernadas por el PP le están señalando el camino a Rajoy. Galicia y Murcia han sido las pioneras que han traspasado esa línea roja que separa la justicia de la indecencia, el estado de bienestar de la desprotección e inseguridad de nuestros ciudadanos y trabajadores. Ha ocurrido y hay que denunciarlo, pues esa puede ser la señal de salida para el resto de comunidades gobernadas por el PP y que también ocurriría en Andalucía si en nuestra tierra ganara las elecciones Javier Arenas. Lo cierto es que Galicia y Murcia han dejado sin cobertura sanitaria a los parados de larga duración, a los que se les ha acabado el desempleo y que en definitiva son los que más protección necesitan, y los han dejado sin médico, sin hospitales, sin urgencias,… Y lo han hecho y lo están llevando a cabo sin aviso previo ni comunicado alguno, a traición, por la espalda. Se están enterando a medida que caen enfermos y piden cita médica o que acuden a la farmacia para a través de la receta electrónica recoger sus medicamentos por ser enfermos crónicos. Eso está pasando y eso puede ocurrir en Andalucía si el campeón de la mentira y del insulto, Arenas, gana la Junta de Andalucía. Al pedir la consulta para su médico de cabecera o al ir a recoger sus medicamentos, están descubriendo que su tarjeta sanitaria ha sido bloqueadas, que se han convertido en un trozo de plástico inservible, y ven asombrados que no tienen médico de cabecera y tienen que abonar sus medicinas porque han sido dado de baja en el sistema. Y si necesitan ir al servicio de urgencias de algún hospital se encuentran con que tienen que firmar “un compromiso de pago” antes de ser atendidos. Ese es el camino de recortes que nos está trayendo el PP, están bloqueando derechos que no se pueden hacer ni siquiera temporalmente. La Ley General de Salud Pública, aprobada por el gobierno socialista de Felipe González, garantiza la asistencia sanitaria a los parados aunque se les haya agotado la prestación por desempleo porque es de justicia. El camino del PP nos lleva a los años de la beneficencia, de una sanidad de segunda, de la caridad y no de la justicia. En mano de los españoles está que esto siga pasando.
Estamos en una situación delicada en que comunidades gobernadas por el PP le están señalando el camino a Rajoy. Galicia y Murcia han sido las pioneras que han traspasado esa línea roja que separa la justicia de la indecencia, el estado de bienestar de la desprotección e inseguridad de nuestros ciudadanos y trabajadores. Ha ocurrido y hay que denunciarlo, pues esa puede ser la señal de salida para el resto de comunidades gobernadas por el PP y que también ocurriría en Andalucía si en nuestra tierra ganara las elecciones Javier Arenas. Lo cierto es que Galicia y Murcia han dejado sin cobertura sanitaria a los parados de larga duración, a los que se les ha acabado el desempleo y que en definitiva son los que más protección necesitan, y los han dejado sin médico, sin hospitales, sin urgencias,… Y lo han hecho y lo están llevando a cabo sin aviso previo ni comunicado alguno, a traición, por la espalda. Se están enterando a medida que caen enfermos y piden cita médica o que acuden a la farmacia para a través de la receta electrónica recoger sus medicamentos por ser enfermos crónicos. Eso está pasando y eso puede ocurrir en Andalucía si el campeón de la mentira y del insulto, Arenas, gana la Junta de Andalucía. Al pedir la consulta para su médico de cabecera o al ir a recoger sus medicamentos, están descubriendo que su tarjeta sanitaria ha sido bloqueadas, que se han convertido en un trozo de plástico inservible, y ven asombrados que no tienen médico de cabecera y tienen que abonar sus medicinas porque han sido dado de baja en el sistema. Y si necesitan ir al servicio de urgencias de algún hospital se encuentran con que tienen que firmar “un compromiso de pago” antes de ser atendidos. Ese es el camino de recortes que nos está trayendo el PP, están bloqueando derechos que no se pueden hacer ni siquiera temporalmente. La Ley General de Salud Pública, aprobada por el gobierno socialista de Felipe González, garantiza la asistencia sanitaria a los parados aunque se les haya agotado la prestación por desempleo porque es de justicia. El camino del PP nos lleva a los años de la beneficencia, de una sanidad de segunda, de la caridad y no de la justicia. En mano de los españoles está que esto siga pasando.
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viernes, 18 de noviembre de 2011
Sin sanidad pública, tu salud está el peligro
El modelo de PP, desmantelar la sanidad pública para convertirla en un negocio.
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