Blog de Rafael Tous sobre información y opinión sobre todo lo que acontece en Lebrija y en España.
martes, 29 de abril de 2008
Con el agua al cuello
El gobierno de la nación apostó por la implantación de desaladoras, unas ya en uso y que han resuelto graves problemas, y otras en construcción. Lo cierto es que Barcelona se encuentra con una grave sequía donde puede faltar el agua para beber después del verano. La desaladora que se está construyendo puede no llegar a tiempo en el caso de que no llueva en los próximos meses. Se ha optado desde el gobierno por llevar de forma temporal unos cuarenta hectómetros a la zona mediante una pequeña infraestructura. Esto ha provocado el levantamiento del PP en las comunidades de Valencia, Murcia y, también, el Sr. Arenas en Andalucía. Es lamentable que en zonas donde apenas llueve como Murcia no han parado de destruir el litoral con la construcción de grandes urbanizaciones. Y ahora necesitan llenar sus piscinas y regar sus campos de golf que necesita cada uno de ellos tanta agua como una ciudad de 28.000 habitantes. Y es que necesitan agua para sus Tierras Míticas, Polaris Word o Marinadors entre otras, construcciones que aparte de destruir la costa no sirven para otra que para llenar algunos bolsillos con grandes pelotazos urbanísticos. En estas comunidades gobernadas por el PP han secado prácticamente sus ríos y no paran de construir. Y ellos que se manifiestan tan liberales y defensores de la libertad total de mercado, cuando tienen problemas acuden al estado. No les importa que en regiones deficitarias de agua no se puedan permitir estas actuaciones.
El Sr. Arenas en Andalucía se ha alineado con el Sr. Camps en Valencia. Y es que está defendiendo más su supervivencia política que los intereses de todos los andaluces. Pretende que cuando acabe la contienda en el PP, él esté en el caballo ganador. Y si para ello tiene que ponerse al lado de quien defiende una financiación autonómica que perjudica a Andalucía, lo hace sin el menor escrúpulo. Lo cierto es que Arenas se ha mostrado en contra del propio Estatuto que él decía defender. El Sr. Camps defiende de forma insolidaria que el reparto de los fondos para la financiación autonómica se haga en base al producto interior bruto de cada comunidad. Esta postura beneficia claramente a las regiones más ricas. En Andalucía hemos apostado por un criterio más justo basado en la población, y así lo recoge nuestro Estatuto, para repartir de forma solidaria los fondos para la financiación autonómica. Y sin embargo, ahí están los dos juntos, Camps y Arenas, en una clara muestra de que Andalucía es lo de menos, que lo importarse es seguir a flote y salvarse en esta guerra interna que mantiene el partido popular.
martes, 23 de octubre de 2007
Nuevos depósitos
En estos días estamos sufriendo los lebrijanos y lebrijanos diversos cortes de agua en distintos puntos de la ciudad. Que se produzca de vez en cuando alguna avería entra dentro de lo previsible, como también que esté preparada la respuesta adecuada para una solución rápida. Lo que ya no parece tan normal es que sean varias las roturas en las conducciones de agua. ¿Qué es lo que está pasando en Lebrija? Los vecinos lo estamos notando no solo en la falta de agua durante unas horas, también en los cortes de tráfico que tan molestos son y que te encuentras donde menos te espera. Desde mi punto de vista sería conveniente que en la medida de lo posible cuando se cortase alguna zona o calle de Lebrija, el ciudadano pudiera conocerlo no en el punto mismo del corte sino con los metros necesarios que le fueran suficientes para tomar un recorrido alternativo. Sé que se necesitaría algún personal más, pero posiblemente evitaríamos algún atasco innecesario.
Y es que lo que está ocurriendo es que por fin se están poniendo en funcionamiento los nuevos depósitos del agua y que tanto necesitábamos en Lebrija. Y es que una ciudad moderna en el siglo veintiuno tiene que prestar un buen servicio de abastecimiento de aguas a sus vecinos, pues son muchas las zonas de Lebrija a las que el agua llegaba con una presión insuficiente como las zonas de Barejones, Nebrixa…, en definitiva todas las partes altas de Lebrija. Esa falta de presión con la que nos hemos visto obligado a convivir durante años, ha hecho que la gran mayoría de ciudadanos cuenten en sus viviendas con aljibe y su correspondiente motor a presión que les llevase el agua a todas los lugares de su vivienda. Y lo que estaba obligado a solucionar el Ayuntamiento, era el vecino quien daba la respuesta. Lo cierto es que Lebrija ha evolucionado mucho en lo que a abastecimiento de aguas se refiere. En mi memoria todavía está la época en que se producían largas temporadas sin agua, los camiones cisternas en las calles repartiéndola a los vecinos que acudían con sus bombos de plástico. Recuerdo la época en que el agua nos venía a través del Canal del Bajo Guadalquivir, un agua de una pésima calidad. Cada año había que limpiar el canal, ello nos suponía hasta diez días sin el líquido elemento. La mayoría de Lebrija contaba con su aljibe que le permitía reservar agua durante unos pocos días, pero que también se agotaba. Recuerdo que cuando por fin llegaba el agua, cómo hasta mi casa no lo hacía mientras no se completaban los aljibes vecinos… Afortunadamente todo eso pasó con la traída de aguas del Huésnar. Y nos quedó por solucionar el tema de la presión.
Y ahora por fin se han puesto en funcionamiento los nuevos depósitos de agua de nuestra ciudad. Unos depósitos con mayor capacidad, duplican la anterior pasándose de 6.000 metros cúbicos a 12.000. Con lo que se duplica también el tiempo de reservas de agua en caso de falta de abastecimiento. Unos depósitos que están diez metros más altos que los anteriores con lo que aumenta considerablemente la presión y que permitirá que llegue con fuerza suficiente a todas las zonas de Lebrija. Lo cierto es que esos depósitos llevaban dos años con las obras terminadas. Dos años sin que comprendiéramos la incapacidad del anterior alcalde para ponerlos en funcionamiento. Y es que al anterior alcalde cualquier problema se le hacía un mundo incapaz de resolver. Simplemente llevar la luz hasta los depósitos se convirtió en un problema. Y en los primeros cien días de la nueva corporación se han acelerados los trámites que faltaban. Y por fin hoy están en marcha.
Pero su puesta en marcha ha traído problemas que se esperaban podían ocurrir. Y es que la tuberías de agua que pasan por nuestras calles, muchas antiquísimas, no han podido soportar en algunos casos la nueva presión del agua. Era esperable. Pasa siempre en cualquier población que se aumenta su presión. Por eso no la han dado toda de golpe, sino poco a poco, aumentándola progresivamente. Y a pesar de ello ha habido roturas en distintos puntos, junto al Pilar, calle Sevilla, Avenida J. Mª Tomassetti… Me consta que el consorcio del Huésnar ha respondido aumentando el personal con que se contaba en Lebrija con veinte personas más. Veinte personas que han trabajado también por las tardes y fiestas. Esperemos que todo se vaya solucionando y que no haya más problemas de los esperables para que así podamos disfrutar de las ventajas de unos nuevos depósitos en una ciudad moderna.