Este fin de semana se ha producido un gran milagro del que quizás no se hayan hecho eco suficientemente los distintos medios de comunicación. Esos milagros que tanto refiere la Biblia, resucitación de muertos y curación de enfermos y paralíticos, por fin se ha producido en pleno siglo XXI. Y es que ha bastado un decreto del gobierno socialista para que cientos de controladores aéreos, autodenominados servidores públicos cuando no tienen más Dios que su propio bolsillo, para sanar de todas las enfermedades en las que habían caído repentinamente cuando se hallaban ante sus puestos de trabajo. Y es que la ciencia médica avanza que es una barbaridad.
Lo cierto es que la sociedad española estaba más que harta de que un grupo de privilegiados, merecedores de llamarse “descontroladores” en lugar de controladores aéreos, pusieran en jaque a España, y echasen un pulso al Estado cada vez que llegan épocas claves como Semana Santa, Navidad, puentes… Estos señores desde el altísimo nivel de vida que les da sus sueldos y condiciones laborales están tan al margen de los problemas de las gentes que no son conscientes de los daños que les ha hecho y de lo que provocan a la economía del país. No se pueden llamar servidores públicos y no son defendibles sindicalmente bajo ningún concepto. Son muchos los trabajadores que están haciendo sacrificios ante la crisis que padecemos. El sindicato que defendiera acciones como las de estos “descontroladores” y apoyasen sus situaciones de privilegio estaría muy alejado del fin último de la acción sindical de defensa del trabajador. No todo trabajador tiene defensa sindical bajo riesgo de caer en el desprestigio del propio sindicato. Y desgraciadamente, algunas veces algún sindicato equivoca su papel.
Lo cierto es que el gobierno socialista se ha visto obligado a actuar con firmeza ante la sorpresa de los propios “descontroladores” que no esperaban una respuesta tan contundente, acostumbrados al chantaje continuo y a utilizar a los españolitos de a pié como rehenes. Y no se ha tenido más aplicar nuestro ordenamiento jurídico y nuestra propia Constitución para arreglar la situación, y lo que está contemplado en las leyes y en la Constitución no debe ser considerado extraordinario. Son muchos los planes de la sociedad en general que estos energúmenos han roto, encuentros familiares, viajes de negocios, lunas de miel, vuelta a casa, días de asueto de quiénes han ido ahorrando para estos días, padres que visitan a sus hijos de Erasmus por Europa… todas las ilusiones rotas. Y un daño terrible a la economía en una época de crisis como la que vivimos. Y lo han hecho de forma salvaje, ni siquiera puede recibir el nombre de huelga. Han abandonado simple y llanamente sus puestos de trabajo en el momento que más daño hacían al país. Han olvidado que como funcionarios públicos que son no tienen otra misión que servir a los ciudadanos y contribuir al funcionamiento correcto del país. Ni siquiera se han atrevido a dar la cara, muchos la ocultaban bajo sus prendas. Imagino que la vergüenza que sentirán sus familias será enorme. Y desde aquí espero que paguen por lo que han hecho, que no les salga gratis, que las reparaciones morales y económicas producidas sean subsanadas y que los responsables sean despedidos. Y es que como decían algunos, no se han dado cuenta de lo que han hecho y muchos de los “descontroladores” se han arruinado su propia vida. Desde aquí aplaudo las medidas del gobierno y la rapidez de su actuación. También condeno la actitud del PP, como no puede ser de otra manera, que ha aprovechado una vez más la situación para criticar al gobierno, olvidando que ellos en 1999 fueron los causantes de la situación con el convenio que subscribieron con Aznar en el que consolidaron privilegios y sueldos de 600.000 euros para algunos y de más de 300.000 euros para la mayoría. Y parece ser que sabían algo de lo que podía pasar, el propio Pons, como portavoz del PP, se ofreció a “mediar” con los “descontroladores” por lo que se supone que alguna relación tendrá el PP con los personajes. Esto me recuerda mucho a la huelga del la patronal del tranporte que ocurrió en Chile y que paralizó al país poco antes del golpe de Pinochet. O al almuerzo de Rajoy con el Presidente de la patronal española horas antes de romperse el diálogo social. Y es que para el PP, cuanto peor, mejor para ellos. Poca responsabilidad y poco sentido del Estado.
Blog de Rafael Tous sobre información y opinión sobre todo lo que acontece en Lebrija y en España.
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martes, 7 de diciembre de 2010
lunes, 6 de diciembre de 2010
"El día de la batalla final"
"Mañana va a pasar eso que dices, pero es el día de la batalla final, el día en que el ministrillo de medio bachiller se tendrá que poner de rodillas. No decaigas y sé fuerte, sé que es difícil pero va a valer la pena. Saludos desde Canarias".
(Entrada que recibió una controladora aérea en su blog la media noche del jueves al viernes pasado)
(Entrada que recibió una controladora aérea en su blog la media noche del jueves al viernes pasado)
19:00 horas, Viernes 3/11/ 2010: "Si firmas esto se acabaron los problemas"
Por fin ha salido publicada la tabla reivindicativa de los controladores con la que pretendían chantajear al gobierno con los españoles como rehenes. La ha publicado Rafael Simancas, portavoz del PSOE en la Comisión del Congreso que trata el tema:
"Los privilegios que los controladores pretenden recuperar son los siguientes:
"Los privilegios que los controladores pretenden recuperar son los siguientes:
- Contabilizar como horas extraordinarias hasta un tercio de su jornada de trabajo habitual, a fin de alcanzar unos salarios de entre 300.000 y 1.000.000 de euros anuales, por jornadas de trabajo efectivo que rara vez superan las 10 horas semanales. Eso sí, con cargo al tesoro público y a los impuestos de los ciudadanos.
- Jubilarse a partir de los 52 años percibiendo el salario íntegro, horas extraordinarias incluidas.
- Organizar su propio régimen de trabajo y su propio régimen salarial, de tal manera que sean ellos mismos, a través de su “sindicato”, quienes determinen cuándo, cómo y cuánto se trabaja, y cuánto se cobra, independientemente de las necesidades del servicio. Buscan, por ejemplo, acumular jornadas de trabajo y guardias para asegurarse vacaciones de dos semanas por cada tres días de trabajo efectivo.
- Garantizar el control por parte de su “sindicato” del acceso a la profesión y la formación de los nuevos profesionales, a fin de solo sean sus familiares y amigos quienes se incorporen a la “casta” de privilegiados.
- Convertir la legislación vigente en papel mojado ante sus reivindicaciones, de tal manera que cualquier disposición legal aprobada legítimamente por los representantes de los ciudadanos deba derogarse frente a sus chantajes."
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martes, 9 de febrero de 2010
Chantaje
Se acabó el chantaje a que someten los controladores aéreos al gobierno de España año tras año en las épocas de fin de año, de semana santa o durante el verano. Se acabó el que los ciudadanos españoles se conviertan en rehenes de un grupo de privilegiados para ver aumentar esos privilegios. Realmente ha sido duro y doloroso el espectáculo que hemos vivido año tras año en el que en los aeropuertos se acumulaban los retrasos en los vuelos y los ciudadanos tirados por los suelos esperando, durante horas y a veces días, la salida de su avión. La gran mayoría de ellos eran trabajadores que aprovechaban unos días de vacaciones que quizás llevaban planeando en el tiempo y conseguido con el ahorro de horas y meses de su trabajo. También ciudadanos que aprovechaban las vacaciones para viajar a su lugar de origen y visitar a sus seres queridos a los que no veían, en muchos casos, desde años. Empresarios que realizaban viajes de negocios también veían interrumpida su actividad económica por la acción indecente de los controladores. Y es que tanto va el cántaro a la fuente que termina por romperse. Realmente ha sido de locos contemplar la acción de estos sujetos que, siendo tan pocos, eran capaces de paralizar o hacer daño a la actividad económica de un país y provocar grandes pérdidas en millones de euros.
El ministro de Fomento, José Blanco, del gobierno de Zapatero, ha acabado con una acción que se viene repitiendo desde 1999. En ese año los controladores fueron capaces de sacar del gobierno de José Mª Aznar un convenio que los situaba en el privilegio respecto a los demás trabajadores y que les permitía llevar a cabo el chantajear año tras año al gobierno y convertir en rehenes a los ciudadanos. Y es que cuando hemos podido leer las condiciones de trabajo en la que se manejaban estos señores, algunos no hemos podido sentir otra cosa que indignación. Lo cierto es que los controladores aéreos españoles vivían una situación que en nada se parecía a la del resto de sus compañeros europeos. Y es que la media de su salario es de unos 334.000 euros anuales (56 millones de pesetas), eso sin contar las horas extraordinarias que hacían y que se pagaban al triple de su salario y que les permitían obtener una retribución por encima de los 600.000 euros. Y todo por 17 horas de trabajo a la semana. Y por si no fuera poco, la organización del trabajo estaba en manos de los propios controladores, provocando con ello en muchas ocasiones dificultades en los servicios. También podían retirarse si lo deseaban a los cincuenta y dos años con una retribución por encima de los 170.000 euros hasta los sesenta y cinco años donde pasan a cobrar la pensión máxima. Y ya para colmo de los colmos, controlaban el acceso a la profesión, en definitiva que ellos decidían quien podía ser o no ser controlador aéreo y que, probablemente con esta última medida hayan conseguido llenar las salas de control de aeropuertos con generaciones de familiares.
Lo cierto es que los controladores aéreos habían sacado en 1999 del gobierno de José Mª Aznar, que tan duro fue para el resto de los españoles pero débil con los privilegiados y sus amigos, un convenio tan ventajoso que bloqueaban todas las negociaciones anuales con el fin que no hubiera acuerdo y así prorrogarlo. Y alargaban las negociaciones hasta semana santa para conseguir un acuerdo a cualquier precio bajo la amenaza de colapsar el tráfico aéreo durante las vacaciones.
Pues bien, el gobierno de Rodríguez Zapatero ha acabado con esa situación insostenible para cualquier país. Probablemente los controladores lleven el tema a los tribunales. Pero el Real Decreto, que ha entrado en vigor en el mismo día de su publicación en el Boletín Oficial del Estado, ha acabado con esta situación. Ahora los controladores ruegan ayuda de los sindicatos de clase, UGT y CCOO, a los que siempre han ignorado ya que hasta ahora lo único que les ha interesado ha sido garantizar sus privilegios sobre el resto de ciudadanos. Y entre todas las voces que hemos escuchados estos días ha chirriado enormemente la del portavoz del PP criticando la medida del gobierno socialista. Pero a partir de ahora ya no tendrán el mismo salario, ni controlarán el servicio, ni el acceso a la profesión, ni mantendrán esta retirada a los 52 años con esa retribución, y lo que es muy importante, ello permitirá una rebaja de las tasas de navegación en un 15 %, que eran las más cara de Europa, lo que permitirá rebajar el precio de los billetes de avión. Una buena actuación del gobierno de Zapatero que todas España aplaude, lamentablemente desde el PP es criticada.
El ministro de Fomento, José Blanco, del gobierno de Zapatero, ha acabado con una acción que se viene repitiendo desde 1999. En ese año los controladores fueron capaces de sacar del gobierno de José Mª Aznar un convenio que los situaba en el privilegio respecto a los demás trabajadores y que les permitía llevar a cabo el chantajear año tras año al gobierno y convertir en rehenes a los ciudadanos. Y es que cuando hemos podido leer las condiciones de trabajo en la que se manejaban estos señores, algunos no hemos podido sentir otra cosa que indignación. Lo cierto es que los controladores aéreos españoles vivían una situación que en nada se parecía a la del resto de sus compañeros europeos. Y es que la media de su salario es de unos 334.000 euros anuales (56 millones de pesetas), eso sin contar las horas extraordinarias que hacían y que se pagaban al triple de su salario y que les permitían obtener una retribución por encima de los 600.000 euros. Y todo por 17 horas de trabajo a la semana. Y por si no fuera poco, la organización del trabajo estaba en manos de los propios controladores, provocando con ello en muchas ocasiones dificultades en los servicios. También podían retirarse si lo deseaban a los cincuenta y dos años con una retribución por encima de los 170.000 euros hasta los sesenta y cinco años donde pasan a cobrar la pensión máxima. Y ya para colmo de los colmos, controlaban el acceso a la profesión, en definitiva que ellos decidían quien podía ser o no ser controlador aéreo y que, probablemente con esta última medida hayan conseguido llenar las salas de control de aeropuertos con generaciones de familiares.
Lo cierto es que los controladores aéreos habían sacado en 1999 del gobierno de José Mª Aznar, que tan duro fue para el resto de los españoles pero débil con los privilegiados y sus amigos, un convenio tan ventajoso que bloqueaban todas las negociaciones anuales con el fin que no hubiera acuerdo y así prorrogarlo. Y alargaban las negociaciones hasta semana santa para conseguir un acuerdo a cualquier precio bajo la amenaza de colapsar el tráfico aéreo durante las vacaciones.
Pues bien, el gobierno de Rodríguez Zapatero ha acabado con esa situación insostenible para cualquier país. Probablemente los controladores lleven el tema a los tribunales. Pero el Real Decreto, que ha entrado en vigor en el mismo día de su publicación en el Boletín Oficial del Estado, ha acabado con esta situación. Ahora los controladores ruegan ayuda de los sindicatos de clase, UGT y CCOO, a los que siempre han ignorado ya que hasta ahora lo único que les ha interesado ha sido garantizar sus privilegios sobre el resto de ciudadanos. Y entre todas las voces que hemos escuchados estos días ha chirriado enormemente la del portavoz del PP criticando la medida del gobierno socialista. Pero a partir de ahora ya no tendrán el mismo salario, ni controlarán el servicio, ni el acceso a la profesión, ni mantendrán esta retirada a los 52 años con esa retribución, y lo que es muy importante, ello permitirá una rebaja de las tasas de navegación en un 15 %, que eran las más cara de Europa, lo que permitirá rebajar el precio de los billetes de avión. Una buena actuación del gobierno de Zapatero que todas España aplaude, lamentablemente desde el PP es criticada.
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