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martes, 5 de noviembre de 2013

Así no

Después de lo ocurrido en el último Pleno del Ayuntamiento no quisiera dejar pasar la oportunidad de hacer un breve comentario sobre la actuación de los grupos de la oposición municipal en el desarrollo del mismo. Más de una vez he señalado que en política no vale todo para conseguir unos cuantos votos y que cuando se actúa así, el rédito es muy a corto plazo pues “se puede engañar un día, dos días, pero no toda la eternidad”. Al final, son los propios ciudadanos quienes se revuelven hacia los que practican esas políticas populistas y cortoplacistas. Lo ocurrido en el Pleno del pasado miércoles fue realmente lamentable, y no me estoy refiriendo a los ciudadanos a los que hay que respetar, apoyar y defender en su derecho a manifestarse y exponer ante sus representantes municipales los derechos que les están siendo lesionados aunque estos sean en el ámbito privado o bien en relación con otras instituciones. Pero por encima de todos estos derechos y reivindicaciones, el respeto no hay que perderlo nunca. Y si este se pierde, perdemos todos. Con el comportamiento de los portavoces de la oposición no gana nadie, así, repito, perdemos todos y en primer lugar la institución a la que se representa y de la que son también corresponsables. Pueden y deben los ciudadanos defender sus derechos dentro del respeto a las instituciones y al resto de ciudadanos, no hay que olvidar que en el Pleno al que nos referimos se trataban asuntos también muy importantes para los lebrijanos y lebrijanas en general. Y si alguien en particular se extralimita en el uso de su derecho a manifestarse, hasta el punto de no poder celebrarse el Pleno, no puede ser aplaudido, vitoreado y jaleado por los grupos de la oposición, y menos si se producen algunas descalificaciones personales e insultos. No es ese el papel de la oposición. No es papel de la oposición desde el día que perdieron unas elecciones la de dinamitar o “poner chinitas en el  camino” de la acción de gobierno, su papel debiera ser más bien la de ganarse a los ciudadanos ofreciendo alternativas razonables y creíbles, y también la de controlar al gobierno. Con la suspensión del Pleno del pasado miércoles, repito nuevamente, no ganó nadie, perdimos todos. La actuación irresponsable de los grupos de la oposición municipal le conduce por un camino de grandes contradicciones, o ¿acaso D. Francisco Gil va a acompañar y jalear con la misma intensidad a los trabajadores de mancomunidad en los Plenos de los ayuntamientos de Los Palacios o Trebujena? ¿O el Sr. Cuellar va a hacer lo mismo en el Ayuntamiento de Utrera donde gobierna su formación política? ¿Y el Sr. Monge del PP va a seguir apoyando a los alcaldes de su partido en  Rota y Chipiona y que no reconocen su parte de deuda de la mancomunidad siendo con ello responsables directos de que sus trabajadores no hayan podido cobrar? Así no, este no es el camino.

lunes, 3 de mayo de 2010

La volvió a liar

El pasado miércoles tuvimos el pleno ordinario correspondiente al mes de abril. Y cómo no, se volvió a liar, o mejor dicho la volvió a liar el Señor Bellido. Fue un pleno extraño en que había muchas mociones presentadas por los distintos partidos, principalmente desde la oposición del PP y PA. Yo diría que demasiadas mociones, once en total. La mayoría de ellas para tratar temas que ni siquiera tienen que ver con Lebrija y en las que nuestro Ayuntamiento no puede decidir absolutamente nada. Desde mi punto de vista se está usando y abusando de la presentación de mociones que tan sólo sirven para crispar el ambiente y mostrar un posicionamiento ideológico ya de por sí innecesario. Y es que hablar de condena o de apoyo al régimen cubano, de Colombia y sus paramilitares, de la casa de Blas Infantes o del aborto es malgastar el tiempo de nuestros concejales y los recursos de nuestra ciudad. Y los mismos que presentan una moción critican la del otro, ironías de la vida, con el argumento de que podrían hablar mejor de la situación económica y los parados. Y es que cada tema tiene sus foros y sus lugares de decisión. Los partidos presentes en el Ayuntamiento deberían hacer un esfuerzo por limitar el número de mociones a presentar y que éstas fueran exclusivamente relacionadas con nuestra ciudad y que bien se lo merece. Si ese esfuerzo no se realiza, debería proponerse para la próxima legislatura el cambio en el reglamento del Pleno, limitando el número de mociones a presentar por partido en la corporación. Es una propuesta que por el buen desarrollo de los plenos debería al menos estudiarse.

La oposición del PP tiene un problema como consecuencia de no trabajar seriamente los puntos a tratar en los Plenos y suelen realizar propuestas que dejan perplejos a quienes las escuchamos por lo absurda de las mismas. Escuchar al Sr. Monge, nuevo Presidente del PP lebrijano, criticar por no conocer el precio de las motos en el parking, entra de lleno en el esperpento y el ridículo más absoluto que seguro dejará abochornado a más de un compañero de filas. Todavía no ha comprendido que nadie con motocicleta utilizará el parking y sobre todo disponiendo de varios aparcamientos al lado mismo de la plaza. Pero bueno, aún así puede que lo pregunte una tercera vez en algún otro Pleno. Pero no quedó ahí la cosa, y rizando el rizo propuso que se abriera el parking de noche para que pudieran aparcar los jóvenes que salen de marcha. Y es que este señor, que tanto habla del botellódromo, sigue sin comprender que salir de marcha, coger el coche y alcohol son incompatibles. Pero sigue siendo concejal del PP. Y continuó realizando alguna que otra propuesta sobre el parking dejando en todas ellas a las claras que no ha comprendido nada, que lo que se ha inaugurado es un parking donde entren y salgan los vehículos continuamente y no un garaje donde se deja el coche guardado hasta la siguiente vez que vaya a usarlo.

Su compañero D. Francisco Bellido dejó la nota desagradable de la noche. Y es que D. Francisco no puede pasar desapercibido porque sufre si eso ocurre. Creo sinceramente que no está para representar a nadie, que lo mejor sería que dimitiera y se marchara a casa a descansar. Y es un buen consejo y muy sincero. Su actuación de la otra noche fue vergonzosa para Lebrija entera y al día de hoy no se le ha ocurrido pedir unas disculpas que tendría que hacer no sólo ante la ciudad sino ante muchos lebrijanos y lebrijanas. El Sr. Bellido confunde los términos porque el odio le ciega. No puede hacerse ni se puede repetir jamás lo ocurrido, pero lo sucedido necesita una reparación contundente e irse a Sevilla, donde vive, porque a Lebrija no la puede representar. Confundir una moción de apoyo a Garzón, ¡ay, con las mociones!, con desenterrar hechos ocurridos hace setenta años es de una torpeza infinita. Y más aún si para colmo le pone nombre y apellidos. Grave error el suyo que, repito, necesita una reparación que no es otra, repito, que dimitir. Y si no lo hace, demostrará lo que es y que ya se lo llamaron en el mismo pleno.

miércoles, 22 de julio de 2009

Increíble, pero cierto

Sí, increíble fue lo que sucedió en el Pleno Extraordinario que se celebró la semana pasada en el Ayuntamiento. Y no me refiero a la dimisión del Sr. Caro como concejal del PP que era algo más que previsible para este verano. Me refiero a la nueva actuación del PA que no sé si responde a algún tipo de pataleta infantil. Pero lo cierto es que volvió a actuar una vez más en contra de los intereses de Lebrija y de su tejido empresarial. Ocurrió que el gobierno municipal llevó al Pleno un punto por el que se solicita al Banco de Santander un préstamo de 5 millones de euros. Este préstamo, que pueden solicitar las entidades locales, entra dentro de los planes del gobierno de Zapatero contra la crisis económica y tiene por finalidad la de que los ayuntamientos puedan pagar sus deudas a los proveedores municipales. Sabido es que las corporaciones locales aún no tienen resuelta su financiación, situación que han visto agravada por el aumento de competencias que han ido recibiendo desde la llegada de la democracia. Por lo que todos los ayuntamientos, si querían hacer cosas para que su pueblo avanzase, se han visto obligados a endeudarse grandemente. El de Lebrija también.

¿Quién no puede apoyar una medida para que el ayuntamiento pague sus deudas a los proveedores, la mayoría locales? Pues ahí tienen la respuesta, el PA de Lebrija. Y no lo entendemos. La deuda municipal, con la medida de Zapatero, no disminuye. Pero cambia de manos. En lugar de que se adeude dinero a los empresarios, a los comerciantes y a los autónomos, se debe al banco, esa entidad que no tiene problema alguno en prestar 16.000 millones de pesetas para pagar a un jugador de fútbol mientras se lo ha estado negando a miles de pequeños comerciantes y empresarios y que les era tan necesario para sacar adelante sus negocios y empresas. Con la medida contra la crisis del Gobierno de Zapatero, el Ayuntamiento de Lebrija zanjará su deuda con la mayoría de sus proveedores, y a éstos se le inyecta esa liquidez que le es tan importante en el período de crisis que vivimos.

Sí. Increíble, pero cierto. El PA no ha dado su voto a favor para que esta medida sea posible, para que los comerciantes y empresarios locales puedan recibir ese dinero que se les adeuda y con el que se les ayuda a sanear su economía. Tampoco ha apoyado el PA con su voto que otras entidades como las asociaciones, colectivos puedan recibir esa subvención aprobada hace algún tiempo pero que por falta de liquidez no han recibido al día de hoy para poder realizar sus actividades.
El papel de oposición es muy importante en democracia, pero ésta ha de realizarse de forma responsable, de forma constructiva. No se trata de negarse por negarse a todo lo que se propone desde el gobierno. Desde la oposición se deben presentar alternativas al gobierno municipal y se debe criticar aquello que se considere que no se ha hecho bien. Pero los intereses de los lebrijanos y lebrijanas deben estar por encima de otros intereses partidistas. Y no apoyar un préstamo para que el tejido empresarial lebrijano, formado principalmente por pequeños y medianos empresarios y autónomos, no es apoyar a Lebrija. No es ayudar a crear riqueza en nuestra tierra, esa que genera empleo y que ayuda a salir de la crisis. Muy mal para el PA lebrijano, eso no es cuidar por su tierra.

martes, 7 de abril de 2009

Dos varas de medir

La semana que acaba de terminar comenzó con la emisión del programa de televisión de la primera cadena, TVE, “Tengo una pregunta para usted”. Una hora y media de programa en el que hubo que hacer un gran esfuerzo para mantenerse despierto. Y es que quien quiere ser alternativa de gobierno, Rajoy, alargaba y alargaba sus respuestas quizás con la intención de que las preguntas no fueran muy numerosas. Y contaba anécdotas que no venían a cuento, le preguntaban por Jaén y nos decía que era una bella y preciosa ciudad como quién descubría algo nuevo. Como suele ser habitual, sus mensajes disponían de poco contenido. Lo cierto es que las personas que preguntaban, se percataron pronto de lo que intentaba Rajoy y le cortaban la intervención para exigirle que fuera concreto y que no les hablara de lo divino, que sus problemas no estaban en el reino de los cielos, sino aquí en la tierra. Como era de esperar se habló de la crisis económica global que estamos padeciendo. “En materia económica hemos sido capaz de realizar una alternativa para abordar la crisis”, nos dijo con gran énfasis. Por fin. Todos expectantes. Respiración entrecortada esperando la respuesta. Quién solía exigir medidas de verdad, pero nunca decía cuáles, manifestaba tener una alternativa para la crisis. Y, haciéndose esperar, se la dijo a un trabajador un poco más adelante. “No puedo apoyar medidas económicas que sean malas para España”, siguió diciendo un poco más tarde. Y es que las medidas de Zapatero de inversión pública para crear empleo le parecen mal a Rajoy. Tanto que en su momento ya pidió a los alcaldes del PP que no se acogieran a ellas, aunque estos no le hicieron ni caso. Y tras un rato llegó su respuesta, su gran medida para los españoles ante la crisis económica: ¡¡ AGUANTAR!! ¡”Yo le digo que en estos momentos aguante usted”!, le contestó Rajoy a un trabajador que le exponía sus dificultades económicas y familiares ante los espectadores de televisión. Aguantar, su gran medida ante la crisis. Mientras tanto, apoyando a algunos grandes empresarios en sus peticiones de recortes sociales, de un despido más barato o libre como piden otros. El aguante, la medida de Rajoy contra la crisis económica. Ya dije la semana pasada que pedirle pudor a Rajoy es como pedirle peras al olmo. “Quiero que este gobierno sea transparente y claro, que diga la verdad, que no pasa nada por decir la verdad”, siguió diciendo Rajoy un poco más tarde. Y lo cierto es que de eso Rajoy sabe bastante, pues conoce perfectamente lo que ocurre cuando un gobierno miente y no dice la verdad a los ciudadanos. Y es bueno que aspire a lo que no se realizó cuando tuvo la oportunidad de gobernar. Y es que por mentir, los españoles lo pusieron de patitas en la calle. De toda la intervención durante la larga hora y media que duró hay que reconocerle al menos su sinceridad en reconocer que no hicieron las cosas bien cuando gobernaron. “Si el que gobierna hace las cosas bien, lo normal es que gane las elecciones”, nos dejó de forma clara a todos los que tuvimos la oportunidad y paciencia de escucharlo.

Mientras tanto en Lebrija tuvimos el Pleno de cada mes. En esta ocasión fue en martes, en lugar del miércoles habitual. Y cómo no, se habló también sobre la crisis. Lo cierto es que los que contribuyeron a la crisis creando el caos en la economía española durante sus años de gobierno, son los mismos que ahora pretenden utilizarla para dañar al gobierno. Y es que arrimar el hombro cuesta esfuerzo, es mejor el dinero fácil de las recalificaciones, pactos no lícitos entre constructores y algunos políticos, especulación con el suelo y la vivienda, subida desmedida de sus precios…Y como consecuencia hoy existen miles de familias intentando pagar con sueldos irrisorios una hipoteca cuyo precio se multiplicó respecto al valor de mercado. Y ahora cuando hablamos del aparcamiento subterráneo, al que se oponen desde el PP y el PA lebrijano, nos vienen con unos localismos que cuando gobernaron no le dieron importancia. Entonces los empresarios se tenían que ir a pueblos vecinos porque aquí no se le daban facilidades, perdiéndose con ello numerosos puestos de trabajo. Por otra parte, cuando llegaba el momento de buscar un socio para una empresa pública de Lebrija, al Sr. Caro del PP muy poco le importó que este no procediera de Lebrija, y sí de otros lugares como El Cuervo, aunque fuera su primo. Y es que desde el PP lebrijano, se tienen dos varas de medir. Y desconocen que la empresa adjudicataria del aparcamiento trae el hormigón de Lebrija, y no de otros lugares bajo riesgo de fraguar. Y hablan de la ferralla, y también desconocen que se está adquiriendo en Lebrija. Todos recordamos cuando desde el PP lebrijano pedían y exigían con mucha fuerza el comienzo de unas obras que ya llevaban tres meses realizándose. Y la verdad es que no sé si disfrutan haciendo el ridículo. Y ahora se acuerdan de la mano de obra, cuando gobernaban no era el momento. Un ayuntamiento serio no puede ofrecer proyectos que ofrezcan únicamente mano de obra, no podemos darles a los trabajadores una soleta y mandarlos a las cunetas a quitar hierba. Eso no es serio ni crea un mejor futuro. Desde el gobierno municipal se tienen que ofrecer proyectos que dinamicen nuestra ciudad y nuestro tejido empresarial. Como éste del aparcamiento a las mismas puertas del centro urbano y que viene a favorecer nuestro urbanismo, a potenciar una ciudad más humana y que apoya a nuestro comercio. Lo contrario es demagogia, intentar desgastar por encima de todo, y demostrar que los intereses de Lebrija les importan más bien poco.

jueves, 1 de mayo de 2008